Amigos

Eran extraños
nacidos de la nada.
Eran reflejos
del Sol de madrugada.

Poco a poco salieron,
de su escondite de mañanas
eternas y aburridas,
frías y cansadas.

Ahora son las piezas
de un tablero de ajedrez,
cada columna,
cada muro y capitel.

Son varillas de un paraguas,
sombrillas de una playa,
el hielo de aquel Polo,
el casco de tu mono.

Fueron esos puentes,
esa fuerza de la vida,
enlaces muy fuertes,
sorpresas cada día.

Unos artistas
en el arte de vivir.
Unos amigos
que jamás dejaré ir.

Por Tomás Damián Mora Podio
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Como ya le he dicho a Tomás la poesía de hoy me gustó mucho, muy emotiva. Nada más terminar de leerla te hace pensar en tus amigos y que sería de la vida sin ellos.
No tengo mucho más que añadir sólo que con el cachondeo al final el paraguas salió,jeje.
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Hospital de Palabras

"Las palabras son el arma más poderosa del mundo: pueden firmar la paz, o instaurar una guerra".

- ¿De verdad? ¿Tan sólo una palabra puede hacer que haya una guerra? - dijo Pedro, anonadado.

- Efectivamente, Pedro. Por eso, debemos tener mucho cuidado a la hora de decir ciertas palabras, porque, si no se cuidan bien, pueden hacer mucho daño.- explicó María, la profesora.- Cuando se firma la paz, después de una guerra, es porque se utilizan palabras bonitas, cargadas de respeto y de igualdad. Las palabras que desencadenan una guerra, sin embargo, son palabras sucias, enfermas y malas.

Pedro se quedó un rato pensativo tras la explicación de la profesora. Segundos más tarde, levantó la mano y dijo:

- ¡Señorita, Señorita! ¡Tengo una idea! Creo que deberíamos construir un hospital de palabras. Así, todas las palabras malas que se dijeran, pasarían por nuestro hospital, y nosotros las curaríamos para que no hicieran daño a nadie. ¡Seguro que ya no habría más guerras, y las palabras sólo podrían firmar la paz!


Todos los niños parecieron de acuerdo con su compañero Pedro, y empezaron a pensar cómo sería el hospital, quienes serían los médicos, cómo curar a aquellas palabras enfermas,...

La profesora sonrió y pidió con todas sus fuerzas que aquellos niños no dejaran de ser niños jamás, y que el hospital de palabras estuviera para siempre en sus mentes.


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Muy buen cuento, no se puede discutir que las palabras son el arma más poderosa del mundo y que como dicen los niños, hay palabras "buenas" y palabras "malas", en general el cuento me hizo mucha gracia, al terminar me paré a pensar y me dije a mi mismo que sería maravilloso que existiese un hospital así.

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Esto de ser estudiante como todo en este mundo tiene cosas buenas como puentes, más días de fiesta y esas cosas, pero no todo es felicidad, ahora empiezan los exámenes, así que bueno, me voy a repasar un rato y nos vemos mañana.

2 comentarios:

Amalia dijo...

Luis me traes mañana el libro? Es que se me ha olvidado decirtelo hoy ^^.
Me he picado a Geralt, es taaaan mono =) (xDDD)

pd. ya te lo he dicho esta mañana que el cuento de Sara me ha gustado mucho :), y el poema de tomas, el casco de tu mono...para que decir mas =)

Luis dijo...

Ok,mañana te lo llevo(de verdad te parece mono un tío albino, sin sentimientos y que va cortando cabezas por la vida?xD).

Voy a ver si actualizo lo de hoy que ya toca.