En el aula de informática del colegio teníamos muchos ordenadores que no funcionaban y llevábamos un par de semanas estudiando el tema de reciclarlos. Muchos ayuntamientos van a tu domicilio a recogértelos para animar a la gente a hacerlo pero en Madrid nos ha pasado todo lo contrario. El sitio estaba supuestamente a 10 minutos pero resulta que no había teléfono de contacto y la dirección de la web estaba mal. Si tienes suerte y no te equivocas en el camino tardas unos 50 minutos saliendo desde Metropolitano. Luego resulta que por las tardes no abre y la guinda del pastel es que cada persona sólo puede llevar una unidad ( el monitor cuenta como una unidad y la CPU como otra) así que hemos ido más de los necesarios para que nos dejasen reciclarlo. 

Así le dan ganas a uno de reciclar



2 comentarios:

alex dijo...

Yo, cuando era pequeño, llevaba los cascos vacíos y me daban unas pesetillas, el cartón a 25 pesetas el kilo, la batería del coche de mi padre, que aunque pesase mucho nos daba para algo más que pipas y cuando comenzabamos a beber litronas en la zona, el "viejo" de la tienda nos descontaba la vacía del precio de la nueva.
Este concepto nuevo de reciclaje es absurdo.

Luis Díaz Peralta dijo...

La solución más fácil para nosotros es coger y tirarlos en un contenedor cualquiera, vamos y hacemos el esfuerzo de reciclarlos y sólo nos ponen dificultades.

La mayor parte de las veces no entiendo como piensa esta gente.