Ya es hábito
escribirte por la noche,
pero hoy es extraño
porque nada se oye
en mi corazón sólo soledad
y un frío que encoje
el alma y los huesos
de una sombra que tose.


Yo soy bajo las nubes
una sombra junto a la pared
esperando que llegue el momento
para marcharme o aparecer.


Tiré la toalla
y acepté mi verdad,
pero ahora me asalta la duda,
la esperanza de regresar
sin ninguna piedra en el camino,
pero para eso tendré que esperar.


Es una pesadilla
en la que tengo que aguantar
hasta despertarme sudando
de tanto caminar.


Ya ni la poesía me calma,
soy una piedra,
ya no siento nada
sólo que la tierra
me come y me traga.


Tengo el corazón frío,
bañado en tu ausencia,
secado en el olvido
y perdiendo la paciencia.


Tengo los versos vagos,
inquietos por rozarte
que me leas bien claro,
sólo intenté enamorarte.


Por Tomás Damián Mora Podio

4 comentarios:

Ellesar dijo...

La verdad es que me gustan mucho las poesias que escribe pero esta me llego al corazón =).

Tomás D. M. Podio dijo...

Me alegro mucho. Muchas gracias. =D

Ellesar dijo...

De Nada =), te agrego a Blogs Amigos Si quieres pasate ha leer un poco, ahora esta vacio pero irè publicando cosas a medida que pueda ^^

GaMyr dijo...

Muy bueno, conmovedor.